{"id":397,"date":"2019-10-22T18:12:43","date_gmt":"2019-10-22T18:12:43","guid":{"rendered":"https:\/\/janespeaks.aglow.org\/the-altar-of-gods-love\/"},"modified":"2022-08-19T18:15:38","modified_gmt":"2022-08-19T18:15:38","slug":"the-altar-of-gods-love","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/janespeaks.aglow.org\/es\/the-altar-of-gods-love\/","title":{"rendered":"El altar del amor de Dios"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"wp-block-heading\">\u00c9l lo ve<\/h2>\n\n\n\n<p>En Mateo 9 comenzamos leyendo acerca de una mujer e inmediatamente nos impacta el hecho de que era an\u00f3nima. No ten\u00eda nombre, era una mujer sin rostro entre la multitud de quienes se agolpaban alrededor de Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta mujer enferma y an\u00f3nima debe haber estado macilenta debido a la hemorragia que le hab\u00eda durado doce a\u00f1os, algo que la ley llamaba inmunda. Ella no pod\u00eda lanzarse a los pies de Jes\u00fas y presentar su queja. Su modestia, humildad e inmundicia, as\u00ed como la presi\u00f3n de la multitud, hac\u00edan del contacto cercano algo imposible. Por eso, su \u00edmpetu, su necesidad, su verg\u00fcenza la impulsaron a extenderse para tocar, disimuladamente, el borde de Su manto.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><strong>Escuchen su historia:<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><em>All\u00ed estaba una mujer que desde hac\u00eda doce a\u00f1os padec\u00eda de hemorragias y hab\u00eda sufrido mucho a manos de muchos m\u00e9dicos, pero que lejos de mejorar hab\u00eda gastado todo lo que ten\u00eda, sin ning\u00fan resultado. Cuando oy\u00f3 hablar de Jes\u00fas, se le acerc\u00f3 por detr\u00e1s, entre la gente, y le toc\u00f3 el manto. Y es que dec\u00eda: \u00abSi alcanzo a tocar aunque sea su manto, me sanar\u00e9.\u00bb<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Imagine esos d\u00e9biles dedos estir\u00e1ndose desesperadamente, aunque con confianza, solo para tocar el borde de Su manto. Su enfermedad era de mucho tiempo, pero con el vestigio de energ\u00eda que le quedaba en su fr\u00e1gil cuerpo, supo que si tan solo tocaba una parte de Su t\u00fanica, aunque fuera el borde&#8230;<br>Al hacerlo, \u00a1su hemorragia se detuvo inmediatamente!<\/p>\n\n\n\n<p>En un instante sinti\u00f3 que su cuerpo volv\u00eda a la normalidad. \u00a1Hab\u00eda sido sanada de su aflicci\u00f3n!<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas supo en ese mismo instante que algo poderoso hab\u00eda ocurrido. Pero se volvi\u00f3 a la multitud y pregunt\u00f3: \u00ab\u00bfQui\u00e9n ha tocado mis vestidos?\u00bb Sus disc\u00edpulos le dijeron: \u00abEst\u00e1s viendo que la multitud te apretuja, y preguntas: \u201c\u00bfQui\u00e9n me ha tocado?\u201d\u00bb Tal vez el toque de ella hab\u00eda pasado desapercibido a los ojos de los que les rodeaban, \u00a1verdad.<br>Entonces la mujer, que sab\u00eda lo que en ella hab\u00eda ocurrido, con temor y temblor se acerc\u00f3 y, arrodill\u00e1ndose delante de \u00c9l, le dijo toda la verdad.<\/p>\n\n\n\n<p>La respuesta de Jes\u00fas fue amorosa y personal, le dijo palabras de afirmaci\u00f3n a esta mujer sin nombre, sin rostro, la llam\u00f3 \u201c\u00a1Hija!\u201d Un t\u00e9rmino de cari\u00f1o. Es personal, no es aleatorio, ni generalizado, como al dirigirse a una multitud. La vio a los ojos y la llam\u00f3 \u201cHija\u201d.<\/p>\n\n\n\n<p>Jes\u00fas le dijo: \u00abHija, por tu fe has sido sanada. Ve en paz, y queda sana de tu enfermedad.\u00bb Marcos 5:25-34<\/p>\n\n\n\n<p>Su carga de doce a\u00f1os hab\u00eda sido quitada. Ahora era libre para irse en comodidad y paz&#8230; totalmente restaurada.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\">Suj\u00e9tese de \u00c9l<\/h2>\n\n\n\n<p>Tome nota del hecho de que ella se extendi\u00f3 para TOCAR el borde de Su manto.<\/p>\n\n\n\n<p>La palabra tocar ac\u00e1 quiere decir SUJETAR.<\/p>\n\n\n\n<p>Ella no buscaba un toque rapidito, aunque era un toque muy necesario de parte de Jes\u00fas&#8230; ella buscaba sujetarse a \u00c9l. Es solo cuando nos sujetamos a Jes\u00fas que recibimos una total restauraci\u00f3n. No queremos un toque casual hoy y quiz\u00e1 otro d\u00eda. Queremos la totalidad de \u00c9l en nuestra vida.<\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchos hoy que tienen problemas que \u201cfluyen\u201d. El flujo de esta mujer era f\u00edsico. Pero el toque de Jes\u00fas no estaba limitado a una \u00e1rea de necesidad. Es hora de que nosotros, mujeres y hombres por igual, vengamos humildemente ante \u00c9l y nos presentemos con el tipo de desesperaci\u00f3n que esta mujer debi\u00f3 haber sentido. Ella hab\u00eda gastado todos su recursos intentando encontrar una cura para su dolencia. No hall\u00f3 nada&#8230; hasta que lleg\u00f3 a Jes\u00fas.<\/p>\n\n\n\n<p>Recuerdo a Asher Intrater cont\u00e1ndonos en Jerusal\u00e9n este septiembre que <em>cuando uno ve el mundo, con todas sus necesidades apremiantes, al ver uno sus propias situaciones y los lugares personales de desilusi\u00f3n, de pesar, esos donde uno a\u00fan espera expectante que haya soluci\u00f3n, nos percatamos plenamente de que solo es un encuentro Divino, un toque del cielo, lo que puede hacer la diferencia.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Este es un tiempo en el que Dios est\u00e1 preparando a Su pueblo. \u00c9l est\u00e1 limpi\u00e1ndonos y san\u00e1ndonos de todo tipo de \u201cflujo\u201d. P\u00f3nganse en el altar del amor de Dios y permita que \u00c9l le liberte de todo vestigio carnal que ande merodeando por su vida. T\u00d3QUELO. SUJ\u00c9TESE a \u00c9l. Permita que \u00c9l lo limpie y lo restaure plenamente.<\/p>\n\n\n\n<p>Ser pleno quiere decir: libre de herida o da\u00f1o. Recuperado, libre de defecto o limitaci\u00f3n. En buen estado f\u00edsicamente. Completo.<\/p>\n\n\n\n<p>Decimos, \u00a1s\u00ed, Jes\u00fas! T\u00fa moriste para que todo elemento de plenitud aplicara a nuestra vida.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00c9l lo ve En Mateo 9 comenzamos leyendo acerca de una mujer e inmediatamente nos impacta el hecho de que era an\u00f3nima. No ten\u00eda nombre, era una mujer sin rostro entre la multitud de quienes se agolpaban alrededor de Jes\u00fas. 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